lunes, 31 de diciembre de 2012

...que la entrada sea menos dolorosa que la salida


Uno o una o ellas o yo o aquel o el de más allá o vosotros o el que aún no es, dejémoslo en, cualquiera no es no somos más que hijos o hijas del tiempo y del azar.

Hoy, en buena parte del planeta no deja de ser un día más y casi nadie festeja nada. Si hubiéramos nacido en un contexto budista esperaríamos hasta el 3 de febrero para celebrar algo o hasta el 18 si fuéramos tibetanos.

 O musulmanes, cuyo calendario es el que más se asemeja al calendario sumerio y que el 15 de noviembre de 2012 coincidió con el 1º de muharram y el inicio del 1434 de la Hégira y no acabará hasta el 4 de noviembre de 2013.

 O si fuéramos iraníes, afganos o pakistaníes entenderíamos el tiempo a partir de marzo de 2013 que daría inicio al año 1392 y este es otro calendario de los que afina en cuanto a los segundos de cada mes

O si fuéramos israelíes y no muy ortodoxos tendríamos que el año 5773 comenzó en el atardecer  del 16 de septiembre y acabará el 4 de septiembre de año que mañana se inaugura según el calendario gregoriano...

Pero resulta que no, que hemos nacido en el puñetero contexto cristiano –católico o protestante, es igual- que tiene un concepto escatológico del tiempo que nos aproxima a un tremendo Juicio Final que no deja de ser una zarandaja que cala en esa idea del temor y, a veces, del miedo y que nos deja un tanto paralíticos a la hora de actuar, de tomar la iniciativa a la hora de disputar y romper neutralidades. Así pues, nos regimos con esta formulación del tiempo que se sacara de la manga el Papa Gregorio XIII después del Concilio de Trento y que teóricamente nos rige desde el 15 de octubre de 1582, pero en Alemania desde 1700, en Inglaterra desde 1752, en Bulgaria y Turquía desde 1916 y seguiríamos...

El tiempo, el inicio y el fin del tiempo, el paso del tiempo, no es más que una idea religiosa y contable del mundo en la cual el azar hace la parte restante.

Para aquello que se inicia mañana sólo puedo desearos a todos los que de tanto en tanto os pasáis por aquí y a los que no también que durante el 2013, que no jodamos!!! será peor que el que este que se acaba, que no nos falte espíritu de compromiso y de lucha, que se han acabado las indignaciones y las neutralidades o se está al pie de la calle o se miran las cosas por televisión, o se escribe con la mano cabreada o dolida o seguiremos esperando milagros y lamiéndonos las heridas, o hacemos que la imaginación se cargue esta  maldita realidad o la maldita realidad nos dejará sin imaginación...

Salut, república i socialisme

Dos videos, uno para antes de las uvas y otro para después.
Uno,  “La mala reputación” de Brassens en la voz de Paco Ibáñez  y algunos cortes de la La batalla de Argel, el otro en català que lo podríamos traucir como “Si los hijos de putas volasen, no veríamos nunca el sol”

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