lunes, 25 de enero de 2010

LA CIFRA DE LOS DÍAS



Fotografía de Araceli Merino



I

aquello que, bajo los pasos,
no vuelve de la grava gastada.



II

ya no fía la luz
al cielo del atajo
de otro atajo,
(y la niebla calzada
canda pies,
manos y párpados).



III

bocinas de barcos,
coches de prisa ensabanada,
gentes del orsay,
ajustes de amores y cuentos,
voces entre corchetes
y las otras,
-las que dejó ilesas
el horizonte-


¿qué oyen
en el Mestral
el mar?



IV

-nada que no sea asunto
del hijo de Pasifae
-nada en la mano senil
de Ariadna,
sólo Jano, yo
y lo que se lleva el día.





* El grabado de Escher es Cóncavo y convexo (Catálogo de la exposición la vida de las formas, Fundació "la Caixa", (Girona febrer-abril 2004).
**orsay: versión argentina del término futbolístico out side.






9 comentarios:

MGJuárez dijo...

Empiezo por el final, por el cuadro de Escher, por ese ir y venir constante, quizás así se resuma nuestro camino vital, un subir-bajar, ir-volver, donde nunca se sabe a ciencia cierta por dónde vamos.

En cuanto al poema por mucho que se quiera, lo que ya ha sido, imposible que vuelva, el tiempo es pasado justo al momento de suceder. Ya el título del poema alude a una cantidad, como algo exacto, concreto, principio y final. Así –con esos pies, ojos y párpados “ciegos” bajo la niebla, imposible de salir de su espesor, presos del candado que es la falta de luz. ¡Cómo queda todo ajeno! fuera de nos, pero imposible ausentarse totalmente de esa mudanza.

Abraçades,
Montse.

- assumpta - dijo...

La vida és como las olas del mar un ir y un volver. Todo termina y todo empieza de nuevo aunque no lo creamos desde el mismo punto de partida. El hoy es el ayer de mañana. El mañana también será pasado y el ayer demasiadas veces se nos reaparece en nuestro presente.

Me ha gustado el poema y las imagenes con las que lo has acompañado.
Bon cap de setmana!
;)

hugo dijo...

Hola Montse:
Gracias por pasarte por aquí, cómo siempre muy acertado tu comentario. Los días vienen cifrados y, hay veces,que duele conocer de memoria la clave con que des-cifrarlos.

abraçada
hugo

hugo dijo...

Montse: si tienes tiempo y puedes visita el blog de Bruno Di Benedetto, te llevarás una gratísima sorpresa, lo digo además por CdP.
otraabraçada
hugo

hugo dijo...

Hola Assumpta:
Hay veces que creo ser un poco hermético con mi poesía, pero con lectoras como tú o Montse veo que estoy en un error. Muy buena tu apreciación del tiempo sucesivo y esta cifra de los días.

Como le recomendaba a Montse, si puedes y quieres, pásate por el blog de Bruno di Benedetto, Premio Casa de la Américas de Poesía, te llevarás una gratísima sorpresa.

salut
hugo

CdP dijo...

Gracias Hugo. También recibí desde el boletin La Ventana esta estupenda noticia.

Tus primeros enlaces siempre me convencieron.
Abrazos,
Montse.

Inuit dijo...

Bella poesía, vell Talp.
De vegades és la sensació que transmet, o al lugar a dónde nos lleva y si no entiendes, pero sientes, ya tiene finalidad para el otro. El que escribe, sólo con escribirlo, ya le salva (pienso desde mi piel que ya sabes que no es nada literaria).
Abrazos

Inuits

Cris dijo...

Hugo, ya sabes, un tandem genial, con Araceli la inspiración te debe salir sola, tus versos magníficos, y como siempre felicidades, tienes un don, no lo pierdas, vale su peso en oro :) Saludos y besote

Araceli dijo...

¿qué oyen
en el Mestral
el mar?

Suposo que el discurs mut i intens del vent ajuda a oblidar el sentit de les paraules que parlen de tot allò que ja fa temps que es va cansar d'escoltar. El bressolar ferotge del Mestral s'emporta tot allò que és fràgil i esmunyedís.

Una abraçada Hugo. Ets una crack dels versos.